MILAGROS DE HO'OPONOPONO​​

MILAGROS DE Ho'oponopono

Únete a nuestra comunidad Ho’oponopono y así nos podrás contar tus milagro.

Si deseas dejar tu testimonio, escribe a [email protected] o comunícate al 818-668-2085

5/5
flor-de-lis-separador-hooponopono

Sandra - Colombia

Testimonio Sandra

5/5
 
Mabel, antes que nada, te digo que bendigo tu presencia en mi vida.
 
Hoy se me cumplió la cuota de la casa (aquello que te había contado antes: mi ex esposo quería que mi hijo, mi perro y yo, fuéramos desalojados por el banco). No tenía dinero, no me alcanzaba. Hoy a las 5:33 p.m. me llegó la notificación del banco con respecto a la falta de pago y justo hoy, tomé, para ir a mi trabajo, un bolso que me había obsequiado mi ex esposo y que por lo mismo, no había querido volver a usar.
 
Cuando sentí que comenzaba la angustia, sólo comencé a soltar y confiar. Una frase: “Divinidad, que sea tu voluntad sobre mi razón, suelto y confío”
Mabel, me fui a un bolsillo en la parte posterior del bolso y, ¡Allí estaba el dinero para cubrir la cuota de la casa! Lloré de alegría. Caer en cuenta de que era justo la cantidad a pagar me hizo comprender que es un milagro!!!
 
Entre más pienso, ese dinero no lo tenía allí, por nada, allí no guardo mi dinero para los gastos de mi casa.
 
Mabel, justo mañana coloco mi demanda de divorcio, sentí la protección de Dios diciéndome: “Sandrita, aquí estoy yo, 
más nunca estarás sola”
 
Mabel, gracias por ayudarme tanto.
 
Valoro cada video que impartes.
 
Dios te cuide muchos años.
Gracias. Te quiero.
 

Dolphin - Guatemala

Testimonio Dolphin

5/5
 
Hola, querida Mabel. Te comparto esta historia que me ha hecho sentir una protección muy grande y, al final de la experiencia, alegría por esta protección divina. 
 
Te cuento antes que nada que en casa, en familia, habíamos leído los salmos 91 y 23 en la tarde. En la noche acostumbro rociar agua solar por la casa. Tengo un par de vasos de agua y he estado practicando Ho’oponopono. 
 
Como a las 4:30 a. m., uno de nuestros gatos le avisó a mi papá que algo pasaba. Él se levantó a ver qué ocurría. Afortunadamente, decidió salir al garaje. Su sorpresa fue ver que de la casa que está a la par de la nuestra salía mucho humo (las casas están unidas pared con pared. A nuestra sala y a la de ellos solo las separa esa pared) .
 
Mi papá vio que la ventana de la vecindad sacaba mucho humo. Salió a la calle y vio que no salía nadie de la casa, entonces se regresó a nuestra casa a conectar una manguera y la tiró por encima de la pared. La gente de la casa ya empezaba a salir. Mi papá entra a su jardín, jala nuestra manguera y empieza a echar agua. Gracias a Dios, mi papá pudo ayudar a las personas de esa casa y también ayudó a evitar que el fuego se propagara hacia las demás. 
 
Cuando mi hermano me fue a despertar porque el humo estaba llegando a nuestra casa, me dijo que había que salir porque la casa de la vecindad estaba agarrando fuego. Me sentí desorientada y un poco confundida. Pensé: Hay que evacuar y qué voy a hacer con todos mis gatos… Pero, al momento, pensé que tenía que salir a ver qué tan grave era la cosa. Cuando salí y vi todo ese humo, solo pensaba gracias, gracias, gracias; te amo, te amo, te amo. Te puedo decir que, a pesar de lo que estaba pasando, pude sentir mucha paz en mi interior, no lo sé explicar bien. Luego, caminé hacia la puerta que da hacia la calle y pude ver que estaban llegando los bomberos (tardaron como 20 minutos). Después, vi venir a mi papá. Me contó que había logrado apagar el fuego de uno de los cuartos. El poder de reacción de mi papá me ha dejado impresionada, ya que la mayoría de las personas se quedaron paralizadas.  
 
Finalmente, te puedo decir que, lamentablemente, dos de lo tres perritos de esa casa murieron por el humo (eso me rompe el corazón), pero, por otro lado, lo positivo es que todas las personas de esa casa están con vida e ilesas y, aunque algunas pertenencias en su interior sí se quemaron, aún tienen un lugar en donde vivir y ninguna casa cercana sufrió pérdidas.
 
Todos los involucrados podemos sentirnos protegidos por la mano de Dios. ¡¡Seguimos limpiando, soltando y confiando!! Gracias por todas tus enseñanzas. Que Dios te bendiga.

Andrea - España

Testimonio Andrea

5/5
 
Estoy agradecida de conocer tus enseñanzas, me han llevado al camino de la conciencia. Ahora, aunque parezca increíble, utilizo el Ho’oponopono para la resolución de conflictos legales, si al final todos somos uno experimentándose en diferentes cuerpos. Me encanta saber que cada vez vamos a ser más abogados conscientes que ya no buscamos el conflicto, sino proponer una forma de volver a responsabilizarnos por nuestras decisiones. Algún día me gustaría ver que en el mundo los abogados somos generadores de paz y de conciencia. Gracias, gracias, gracias. Un abrazo al alma.

Conny - Mexico

Conny

5/5
 

Mi hija llevaba varios años trabajando y no le habían dado su base. Tenía dos hijos y se embaraza del tercero. Me preocupé porque de momento no se tenía para pagar el hospital. Recordé el “suelto y confío” y empecé a decirlo hasta realmente ya no preocuparme. Cada vez que me venía el recuerdo, yo: “Suelto y confío”. Pasaron unos cinco días aproximadamente y mi hija me comenta: “¿Qué crees Mamá? ¡Me acaban de dar mi base!”. Fue una gran alegría. Continúa: “Pero, además, al obtener mi base, tengo derecho al servicio particular, así que ya no tenemos que preocuparnos por pagar el hospital”.

¡¡¡Cielos!!! Se me cayeron las lágrimas. Fue una inmensa alegría y dije: “Se los dije” Esto es así, de verdad no me preocupé. Querida Mabel, gracias a tus enseñanzas ha aumentado mi fe y estoy feliz de practicar el Ho’oponopono. Bendiciones infinitas.

Ángeles - España

Testimonio Ángeles Folgado

5/5
 
Recibí una citación judicial (ya era la segunda) de la empresa en la que trabajé denunciándome por competencia desleal. Yo no les fallé cuando trabajé con ellos, pero me tiraron. Llevo treinta años vendiendo teflón. Me encanta mi trabajo porque ayudo a solucionar problemas con mi producto. Me denunciaron por lo penal y lo perdieron, así que luego lo hicieron por lo mercantil.
 
Le entregué todo a la divinidad y puse la flor de lis sobre la situación. Me olvidé por completo y el juez me ha dado la razón a mí y les ha hecho pagar los gastos de abogados y juzgado a ellos.

Sergio - Guatemala

Testimonio de Sergio

5/5
 
Hola, Mabel. Recibe un abrazo fraterno. Te comparto una experiencia que titulé El temblor en Guatemala y el Ho’oponopono.

Aunque somos conscientes de que vivimos en un país de riesgo sísmico alto, el pasado miércoles 16 de febrero, a eso de la una de la madrugada, un temblor despertó a los guatemaltecos. Pese a que se produjo una pausa, el segundo sismo fue más fuerte y provocó el susto del día. Me levanté alterado por las circunstancias buscando resguardo y, posteriormente, decidí salir al balcón de mi casa para ver si se habían producido daños en los alrededores. La verdad, estaba asustado y en ningún momento me acordé de pedir ayuda a Dios ni de dar gracias por el momento. Era entendible, diría yo. 

Llamé a mis familiares y se encontraban bien. Cuando empecé a escuchar que gracias a Dios estaban bien, me di cuenta de que la loca de la casa se había posesionado para no recordarme a papá Dios. No necesitaba que alguien me dijera que no me asustara o que me diera consejos en ese momento. Tenía claro que necesitaba de una dulce manifestación de Dios para encontrar la paz. Le pedí perdón por no acordarme de él, pero le justifiqué que estaba privado del miedo. Además, la loca de la casa estuvo atacándome con pensamientos derrotistas, al punto de imaginar lo peor en estas circunstancias, en el tema de salud, dinero, vivienda y un montón de imágenes apocalípticas.

No estaba ubicado y por lo tanto, no empecé a usar las herramientas del Ho’oponopono y me dediqué a transmitir lo que ocurría a través de mi agencia de prensa. Estaba al día con la actualidad noticiosa y, aunque de vez en cuando me acordaba de Dios, la situación me paralizaba para acudir en su ayuda.

Dos horas después, al escuchar el final de la transmisión de radio, el locutor con voz pausada dijo que deberíamos estar tranquilos, hasta donde nos fuera posible y encomendarnos a Dios. Fue ahí donde se produjo el quiebre para que ocurriera la rendición. Me acosté en la cama y lloré como niño asustado y, sobre todo, sabiendo que vivo solo. En ese momento en el que solo decía gracias, gracias, gracias. No sabía qué más hacer. Necesitaba el abrazo de alguien superior que me protegiera porque esa situación sobrepasaba mi entendimiento y mi fe.

En pocas palabras, Mabel, necesitaba escuchar que todo estaba bien, que no iba a pasarme nada, aunque las cosas hubieran empeorado. En verdad, era un niño asustado. El llanto se manifestó durante varios minutos hasta terminar cansado y vencido por el sueño. Solo recuerdo que le pedía a Dios que me ayudara a soltar y confiar, pero que en las actuales circunstancias, y con el respeto que me merece, le hacía saber que estaba necesitado de una manifestación tangible para recuperar la fe, para soltar y confiar. Tenía la almohada abrazada, necesitaba aferrarme a algo seguro.

Desperté sin novedad y salí a la calle. Fue un caminar lento, con ojos humedecidos a veces y diciendo por todos lados “Gracias”. Algunas veces pensándola y otras diciéndola en voz alta. Un grado de paz ha llegado ante las réplicas que se producen, pero le agradezco a Dios que me haya escuchado. Dios te bendiga, Mabel y gracias por tu apoyo.

Laura - Argentina

Testimonio de Laura

5/5
 

Hola, Mabel. Te conocí hace varios meses buscando desesperadamente ayuda, ya que me sentía completamente perdida. Mi hijo, quien hoy tiene 4 años y no habla fluido como un nene de su edad, empezó el jardín en febrero del año 2020. Producto del comienzo de la pandemia y del confinamiento no pudo seguir asistiendo a clases como pasó con muchos chicos. En septiembre del mismo año, retomó otra vez sus clases y, al mes de haber empezado el jardín, me dijeron que tenían que referirlo con pediatría porque la cosa no iba bien.

A comienzos del año pasado tuve la primera cita por teléfono debido al COVID. La doctora de pediatría me tuvo más de dos horas haciéndome preguntas sobre mi hijo. Al final de la llamada, dijo: “Papis, por todo lo que estuvimos hablando de su hijo y por los reportes del jardín, posiblemente, su hijo tenga autismo. Cuando escuché esa palabra, se me vino el mundo abajo. Empecé a llorar desesperadamente porque jamás se me había cruzado por la cabeza que me iban a decir algo así. Si bien yo notaba que su habla era tardía, no creía que fuera algo grave.

Desde ese día, todo en mi vida se derrumbó. Pasé meses muy duros, con muchísima tristeza. No podía entenderlo y no quería aceptarlo. Aun cuando no era un diagnóstico confirmado, para mí sí. Fueron meses de tortura, empecé a tener muchísimo miedo. Llegué al punto de no querer asistir a las reuniones del jardín, ya que cada vez que iba era para sentarme y no parar de llorar. Aunque todos me decían que eso era imposible y que todos lo veían bien, yo sabía que eso no era tan así. Él empezó a tener actitudes que me hacían dudar…
Un día estaba muy mal y entré a YouTube. No me acuerdo cómo encontré uno de tus videos. Había escuchado algo sobre Ho’oponopono, pero sinceramente no sabía qué era, así que me metí en tu canal y me puse a ver tus videos. ¡Empecé a hacer de todo!, lo del agua solar fue lo primero y hasta me costó encontrar la botella azul. Un día fui al súper y ahí veo la botella, mis ojos se iluminaron.

Vivo en Londres, así que ya te podés imaginar, cada vez que veía un rayito de sol salía corriendo a poner la botella en la ventana. Cada vez que me daban esos ataques de llanto, angustia y ansiedad, miraba tus vídeos. Decía las palabras mágicas. ¡Hice tooooodo! Mientras iban pasando los meses, a mi hijo en el jardín le daban clases de apoyo, así que él mejoraba cada día. Las reuniones eran siempre para hablarme de sus progresos, pero yo tenía tanto miedo que no me quería enfrentar a que me dijeran algo que me pusiera peor de lo que ya estaba.

Pasaron los meses y este mes era el decisivo. Yo estaba completamente aterrada y con muchísimo miedo de lo que iba a pasar. Había días en los que pensaba y aceptaba que si lo diagnosticaban, lo tenía que aceptar y seguir adelante. Que por algo Dios quería que así fuera, pero, por otro lado, yo sentía que tenía que seguir luchando hasta el final y así fue.

Hace unos días atrás, llegó el día que no quería que llegara. Tenían que evaluarlo los especialistas para ver si le daban un diagnóstico o no. Obviamente, yo pensaba lo peor, pero no me olvidaba de lo que vos siempre decís (de la mano de Dios) y eso fue lo que repetídurante esas horas hasta el cansancio. Lo estuvieron evaluando mientras jugaba, le preguntaban cosas, etc. Esa hora y diez minutos fue interminable para mí. ¡Estaba completamente aterrada! Gracias a Dios que mientras duró, mi hijo hizo todo lo que le pidieron. Pero yo no sabía cuál sería el resultado porque tenía mucho miedo, aunque soltaba y confiaba.

Tres horas más tarde, después de analizar todos los reportes médicos, los del jardín, más lo que ellos vieron, me dieron la respuesta. Creo que al verme tan angustiada, ellos estaban desesperados por darme la gran noticia. Me dijeron que en ningún momento vieron en mi hijo signo alguno de autismo, que estaban muy sorprendidos porque el primer informe era totalmente diferente al segundo, que el cambio era realmente increíble, que vieron a un nene completamente feliz y que, simplemente, tiene problemas en el habla. También, que está un poco bajo en su nivel de madurez comparado con los nenes de su edad, pero que cada chico tiene su tiempo para madurar.

Lloré sin poder parar y hasta ahora que te estoy escribiendo, no lo puedo creer. Y qué te puedo decir, Mabel. Eternamente, gracias por existir.

 

Patricia - Chile

testimonio patricia

5/5
 
Estimada Mabel. Te escribo para agradecerte por tus enseñanzas y por todo lo que nos compartes a través de Ho’oponopono. El día viernes, mi sobrino sufrió una caída, la cual hizo que se desarrollaran una serie de episodios muy desagradables. Perdió por un momento el habla, se le movía la mandíbula de manera involuntaria y se le doblaron las manos.
 
Mi hermana (quien aunque no está del todo despierta, me escucha y ve como practico este maravilloso estilo de vida desde hace unos meses, coloca en su casa el vaso de agua), me llama angustiada. Me cuenta que él está muy agresivo, diciendo palabras muy feas que nunca ha dicho, golpeándola, pidiéndole que lo deje morir (mi sobrino tiene 6 años). Cuando escucho eso, empiezo a decir todas las herramientas que recuerdo, como el gracias, recitando Yo soy el Yo. A esto se une mi mamá también. Me voy a la clínica. Siempre estuve, gracias a Dios, calmada. Siempre diciendo gracias, yo soy el yo, agarrada de la mano de Dios. Pedía que, como estaba agarrada de su mano, me permitiera agarrar la mano de mi hermana y ella la de mi sobrino, para que me ayudara con su salud.
 
Tuvieron a mi sobrino dos horas en emergencias sin recibir atención. Durante este tiempo, volvieron los episodios. A esto, se añade que no reconoce a mi hermana como su mamá, la confunde con una enfermera. Yo le decía que repitiera Yo soy el yo y la Paz del Yo. Estuve con ellos afuera de la clínica repitiendo las palabras gatillo. Mi sobrino se quedó ese día en la UCI con mi hermana y, gracias a Dios, el día sábado le hicieron un escáner y un electroencefalograma, y salieron perfectos. En la mañana ya estaba muchísimo mejor, reconocía muchas cosas, ya se acordaba de su nombre completo y el sábado en la noche el doctor le repitió todos los exámenes y salió súper bien, así que le dieron de alta sin ninguna restricción. El día de hoy, mi hermana va al control con otro médico y le dice que está perfecto, que solo es cuestión de repetirle un electroencefalograma para corroborar que todo esté bien y listo. Mi mamá y yo sabemos que Dios metió su mano para cuidar a mi sobrino y, gracias a tus enseñanzas con Ho’oponopono, sabíamos que todo iba a estar bien y que lo que nos había pasado era una bendición. ¡Gracias, gracias, gracias, Mabel!

Griselda - Argentina

Griselda

5/5
 

Hola, Mabel. Te quiero contar algo que me sucedió. Me fui a hacer controles con el endocrinólogo, ya que desde el año 2019 no iba. En la primera consulta, me hace las órdenes de los estudios y me dice: “No creo que te salgan muy bien, ya que tenés una osteoporosis y un quiste en la tiroides (tengo una menopausia precoz).
Contesté su comentario: “Doctor, no decretemos nada. Esperemos”.

Una vez que me realicé la ecografía y la densitometría que me solicitó, volví a verlo. Con asombro leía los resultados y los anotaba en la computadora donde se encuentra la historia clínica. Me miró y me dijo: “Mira, lo que te ocurrió no es algo usual. Pasaste, sin tratamiento, de tener osteoporosis a tener osteopenia y el quiste ha desaparecido”.

Le contesté: “Fue el Ho’oponopono, doctor. Agrégueme en la lista de los pacientes que se recuperan sin tratamiento”. Añadió: “Nos vemos dentro de un año”. Yo no sé qué sucedió, pero estoy segura de que esta maravillosa técnica me ayuda a transitar los días con las dificultades que se nos presentan. Gracias, te amo. La paz del yo.

 

Zoila - Colombia

zoila

5/5
 

Gracias, Mabel. A veces la vida te muestra los caminos que debes seguir y nos damos el lujo de rechazarlos. Hace un tiempo escuché de Ho’oponopono, pero no le di la importancia que tiene.Hace cosa de veinte días, alguien me habló de nuevo de este tema, entonces me dije: “Mira, Zoila, esto te está buscando hace rato, no lo dejes pasar”. Fue entonces que comencé a buscarte en YouTube, lo primero que encontré fue una meditación de sanación que envié de inmediato a una hermana que pasa por un momento de salud no muy bueno (cáncer de seno). Ella lo tomó con todo el amor del mundo y creo que ya te sigue. Además, sin haber practicado Ho’oponopono, ya pensaba así y esto la ha curado, pues soltó y dejó que Dios hiciese su obra.

Hoy está libre de cáncer y, aunque aún continúa con radioterapia y todavía le espera tres cirugías más (era un cáncer en etapa 3 agresivo e invasivo), los médicos no salen del asombro de ver su fortaleza. Mabel, mi hermana es una guerrera. Gracias, gracias, gracias.

Edgar - Argentina

Testimonio de Edgar

5/5
 
En el año 2016, me apareció una enfermedad crónica llamada “Crohn”. Ataca el intestino grueso y delgado y el estrés te produce complicaciones y crisis con hemorragias. En ese momento, con 36 años, se me vino el mundo abajo. Ya ahora con 41, aprendí a manejar la enfermedad y no que la cabeza y el estrés me manejen a mí. Ahí tuve una de las tantas pruebas que recibí y recibo del universo. Un día no tenía la medicación y no contaba con el dinero para comprarla porque es cara. Me relajé (en ese momento entregado ante la situación porque aún no conocía esta filosofía) y al día siguiente lo primero que recibo en el celular es el llamado de una persona que había conocido en mi trabajo y no había visto en años, pero era un desconocido en ese momento para mí. Sorprendido, le pregunté qué necesitaba y me dice: “Mi jefe quería saber cómo estabas” (Yo le había comentado mi situación y él una similar que estaba viviendo). Bien, le respondí y me repregunta: “¿Y tu medicación?” No tengo, le digo. Desde ese momento hasta la actualidad, siempre que puede, me la consigue en retribución por mi buena atención cuando vino como gestor. Ahora me doy cuenta de que en ese momento SOLTÉ Y CONFIÉ, ¡¡y el resultado lo dice todo!!!
 
También, mi madre de 71 años tuvo tres caídas en menos de 15 días. El resultado, agua en la cabeza, el corazón y los pulmones. El diagnóstico, inespecífico según los médicos. Las peores expectativas y dos terapias intensivas en menos de un mes. En simultáneo, si bien ya veníamos en crisis con mi expareja, se da la separación definitiva. Ella retiene a mis hijas alejándolas al cien por ciento de mí y de mi familia. Lloraba sin comprender este tsunami de catástrofes que se desató en forma de cascada sobre mi familia y sobre mí. No poder ver a mis hijas era un dolor indescriptible. Seguro quienes lo han pasado me entenderán.
 
En ese momento, mi hermana que hace reiki me habla de vos y me muestra tus videos y me prendí al toque porque me gustó tu didáctica y la claridad de tus palabras. Así comencé a repetir todos los días, mientras iba caminando al trabajo o en cada momento libre: Gracias, gracias, gracias; papel para moscas; lo siento; perdón; te amo y, sobre todo, SOLTÉ Y CONFIÉ. Además, practicaba la técnica del vaso de agua.
 
Conclusión: Hoy mi madre está mejor. Recuperó su movilidad y su situación según los médicos es normal para su edad. Hay cosas que ni ellos se explican. Yo sé que fue el universo que actuó en consecuencia debido a que dejé que solucione lo que yo, humanamente limitado, no podía. Lo mismo con mis hijas de 9 y 7 años. He podido recomponer nuestra relación y las he recuperado íntegramente. También, gracias al universo y a nuestros hermanitos pleyadianos, quienes, como el sol, aunque a veces no los veamos, siempre están colaborando en la “Zero Frequency”.
 
Espero poder ayudar a alguien que se encuentre identificado con mi relato. Te agradezco por darme la posibilidad de contar mi historia. Hoy más que nunca, sé que tengo una misión en este mundo. Cuando era muy pequeño, a los 6 o 7 años, me atacó un virus tan grave que toda mi escuela rezaba por mí diariamente para que no me muriera. Acá estoy ya con 41 años y en mi mejor momento. Si aún sigo aquí, quiere decir que debo dejar una huella. ¡Abrazos y mucha luz!
 

Carlos - Inglaterra

Testimonio Carlos

5/5
 

Para entrar a Inglaterra, en la maleta ahora ya no puedes llevar chorizo, quesos y embutidos; tabaco, limitado. Bien, hoy llegaba cargando de todo. Tenía miedo de que en el control del aeropuerto me pararan y me quitaran las cosas. Decía todo el tiempo: “Dios te lo entrego; lo pongo en tus manos; yo pongo la flor de lis sobre la situación; suelto y confío, suelto y confío, suelto y confío; aro de oro, aro de oro, aro de oro”, mi limpieza de siempre y como sentía las palabras.

Al llegar y pasar por el control, casi ya saliendo, me llamó una policía y me dijo: “Venga aquí, por favor” (yo decía, Dios, te lo entrego). Me preguntó por el tabaco, si llevaba y tal, y dije que llevaba de menos porque así lo sentí. Os prometo que se creó un silencio, me miró el pin de la flor de lis y me dijo: “¿Qué es esto?” Le expliqué que era la flor de lis de Ho’oponopono, una técnica ancestral hawaiana, etc., etc. Me miró y me dijo: “You are fine, go” (Tú estás bien, puedes irte). Salí emocionado y admirado del amor de Dios que sentí conmigo en ese momento. Gracias, Mabel. Gracias, foro por la limpieza. Gracias, gracias, gracias. 

Mónica - Argentina

testimonio monicatestimonio monica

5/5
 

Mabel, desde que te conocí empecé a seguirte. Todo me iba mal y de repente todo fueron noticias buenas. Son tremendas esas palabras mágicas. Tengo cuatro hijos que estudiaron su carrera universitaria, se recibieron y se quedaron a vivir en La Plata. El mayor es ingeniero electrónico, otro licenciado en informática. Las otras, dos mujeres, una abogada y otra con licenciatura en comunicación social. Las cosas lindas que me han pasado son muchas. Después de 36 años conseguí la escritura de mi casa. Ahora estoy por venderla para irme a vivir a La Plata. También, mi hijo mayor, el ingeniero, consiguió un buen trabajo. El otro trabaja en el Ministerio de Economía y ahora le dieron un cargo como director. Me gustaría que la gente crea. ¡Ho’oponopono es algo maravilloso! Gracias por lo que haces por nosotros. Suelto y confío. Abrazos.

Rosana - Argentina

Testimonio Rosana

5/5
 

Hola, Mabel. La primera vez que participé en tus seminarios fue en junio de 2019, fue todo milagroso. Enterarme de que mi hermano de 30 años empezaba a dializar dos días antes de viajar, cambió el objetivo de mi búsqueda. Te pedí que le firmaras uno de tus libros, aun sabiendo que si antes de enfermar él no creía en nada, difícilmente lo haría postrado en una cama de hospital.

La dedicatoria decía: “Gabriel, suelta y confía”. Volví a Salta, renovada en mi fe. Le entregué a mi hermano el libro que le firmaste, lo miró y lo guardó. En esos primeros meses, leyó no solo el libro autografiado, sino todos los que le pude conseguir. Un día le llamé la atención por un descuido en sus cuidados y me dijo: “Tranquila, yo solo suelto y confío”. Tuvimos una larga charla y tus palabras de cada libro habían llegado muy dentro de su corazón.

En el 2020, pandemia de por medio, toda mi familia con COVID, perdimos a mi papá. La mitad de mis seres queridos internados, incluido Gabriel. La única que no se enfermó hasta hoy fui yo. Un día Gabriel me dijo cómo haces, le dije solo no tengo miedo y repito aro de oro y me cierro al vacío. Él me dijo: “Creo que nos enfermamos porque tuvimos miedo, no confiamos”. Previo a los golpes que nos dio la pandemia, estaba todo dado para que yo pudiera donarle uno de mis riñones, pero los médicos se enfermaron de COVID. En el mes de octubre me llaman del Centro de Trasplante para decirme que habían encontrado unos quistes en mi hígado y que debía hacerme unos estudios porque sino no podría ser donante. Fue cuando decidí anotarme en ausencia en los seminarios de México del 2020.

Después de esos seminarios fue que nos dieron fecha de trasplante. Allí pude donarle el riñón a mi hermano y, como si fuera poco, recibí la bendición que mi hermana menor que es enfermera, fuera contratada en el hospital de la cirugía. Hoy mi hermano es un canto a la vida, vive cada instante feliz. Da testimonio de cómo cambió su vida y yo cada día creo más en los milagros y en que TODO es correcto y perfecto. Ahora estoy participando de los seminarios de México en ausencia una vez más, anhelando que vengas a Buenos Aires para asistir y, quién sabe, ir con Gabriel a dar nuestro testimonio y seguir limpiando. Mi papá está presente en nuestras vidas, igual que tu mamá en la tuya. Solo los que lo vivimos y sentimos, lo entendemos. Te quiero mucho, Mabel. Gracias, gracias, gracias.

Gaby - México

Testimonio Gaby

5/5
 

Estaba en la plaza con mi hijo, yo limpiaba le hablaba a mi niña interior y le pedía que me ayude con la limpieza que era muy grande el lugar y mucha gente y necesitaba de su apoyo -no me lleve el celular para no distraerme un segundo estoy muy enfocada borrando con todas las herramientas, agua solar, palabras mentales, el lápiz conmigo las 24 hs, etc. –

Gabriela - México

Testimonio Gabriela, México

5/5
 

Les comparto esto porque es muy poco frecuente leer cosas sobre juicios y es un tema que vengo limpiando y limpiando y pidiendo ayuda con la limpieza. Agradezco a todos por su apoyo. Hace poquito empecé a ser consciente de los “milagros” que se están manifestando y como se va aclarando, simplificando y suavizando el terreno. Gracias Ho’oponopono, gracias.

Una audiencia debió concretarse a principios de diciembre de 2018 pero no se llevaba a cabo por diferentes cuestiones, trabas, bloqueos, incongruencias de los mismos jueces; en fin todo se dilataba y es un asunto muy muy delicado. Pues resulta que dieron como fecha de audiencia el 30/09/2019 y mi abogada me informó que la resolución saldría como mínimo en 2 o 3 semanas. Y dicha resolución sería por SI o NO. Para mí lo mejor es que la resolución fuera NO.

Primero: la audiencia se hizo ese día. Ya eso fue un milagro, porque desde diciembre que se venía postergando. Segundo la resolución salió ese MISMO DÍA (no en 2 o 3 semanas como me había dicho mi abogada) Tercero, la resolución fue un NO. Sigo limpiando, sigo soltando. Gracias a todos.

Blanca - Argentina

Bandera Argentina

5/5
 

Mi amaba Mabel ¡Querida Mabel! Que alegría saber de ti. Mira ya estoy recibiendo bendiciones. El proceso de mi limpieza ha sido largo, pero muy efectivo.
Gracias, gracias, gracias, gracias. Te amo, te amo, te amo, te amo. Seguiré practicando Ho´oponopono y aprendiendo. Suelto y confió. Mi esposo después de 7 meses consiguió trabajo, mi hija gano una beca de Maestría en la Universidad de los Andes para continuar su formación como académica que es lo que desea. Finalmente mi hijo se pudo matricular en la Universidad para 1/2 semestre. Gloria a Dios. Suelto y confió Un beso.

 

Cecilia - Argentina

Testimonio Cecilia

5/5
 

¡Hola Mabel!. Quería compartir un testimonio de una experiencia en la que pude comprobar el poder de Ho’oponopono Lamentablemente con mi esposa Marta, estábamos en una situación en la que debíamos despedir a una persona que trabajaba con nosotras, la verdad una situación muy desagradable que a ninguna de nosotras nos gusta afrontar. Cuando faltaba una semana del día que debíamos desvincularla, ambas sin decírnoslo, decidimos soltarlo al universo, a esa parte que sabe que está dentro nuestro.

Por mi parte, me desperté a la madrugada y dije: “dejo en tus manos esta situación, que sea lo correcto y perfecto para ambas partes y dije innumerables veces ¡GRACIAS!, al día siguiente nos llama esta persona y nos dice que había decidido renunciar. Nos miramos con Marta y yo le digo yo a la madrugada lo solté al universo y ella me dice: yo antes de dormir hice lo mismo. No lo podíamos creer, estábamos felices. ¡Realmente Funciona! Gracias infinitas Mabel, por enseñarnos esto.

Mariela- Argentina

Testimonio Mariela

5/5
 

¡Hola Mabel querida!. Te escribo desde Santiago del Estero Argentina y fui por primera vez a tu seminario en Junio. Me gustó mucho y encantó conocerte eres muy sencilla y se te ve muy natural cuando hablas, tu educas una buena forma de amar, amarse y curarse así mismo, gracias.

Te quería contar algo lindo, anoche ya estaba acostada en mi cama, mi esposo y uno de mis hijos Benjamín el más pequeño que tiene 2 años, aún estaban despiertos fueron a la pieza a acostarse. Yo estaba escuchando un audio donde utilizaba las herramientas de Ho´oponopono. Mientras el bebé tenía la mamadera en la boca me fue a tocar la mano y acariciarme como lo hace siempre cada noche, y yo le sonreía aunque seguía repitiendo: te amo, gracias. Gotas de rocío, gotas de rocío. Llave de la luz, llave de la luz.

De pronto sin sacarse la mamadera de boca, la mantenía mordida y me dijo “llave de la luz” Y recién está hablando un poco. Todo lo dice por imitación y a media lengua como todo bebé. Me dejó helada. Se sonrió y siguió tomando su mamadera. Seguro todos los milagros que ocurren no lo sabemos. Pero ellos son pura luz, mágicos, sanos y ángeles en todo sentido. Esto es una muestra más de lo que ésta filosofía de vida nos da como prueba. Te mando un beso grande. Cuídate mucho y se muy feliz siempre.

Ulda - Cuba

Testimonio Ulda

5/5
 

¡Aloha Mabel!. Muchas gracias a usted y su equipo de trabajo, gracias por compartir sus experiencias conmigo y con el resto del mundo El Ho’oponopono me ha venido muy bien en este momento en mi vida, y como ya mencione estoy limpiando. Hace unos días me paso algo le cuento: era el cumpleaños de mi hijo mayor Ryan cumplió 8 años y en ese momento no tenía para hacerle una fiesta de cumpleaños como a él le gusta; y dije Dios a usted se lo entrego, bueno el papá y yo estamos divorciado hace años y él se mudó con su esposa para la Habana es decir la capital de Cuba, el papá vino a visitarlo y la madrasta le hizo una torta exquisita y una gran amiga me envió un dinero y así le pude hacer su fiestecita. Mi hijo me dijo: mamá hoy me sentí muy feliz.

Gracias a Dios por ese regalo, es como usted dice en todas sus entrevistas que hay que limpiar soltar y confiar, es difícil pero si resulta solo hay que dejar las cosas en la intención y ya. Le cuento otra cosa mis 36 años de vida entre mi mamá y yo han habido conflictos pero hoy por primera vez en mi vida ella reconoció que nunca me había perdonado mis errores o sea que a través de mi perdón mi mama me perdono y eso se lo debo a usted Mabel porque me abrió la puerta hacia la paz y la limpieza.

¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

Bendiciones para usted su familia y su equipo saludos.

Hikaru - Japón

Testimonio Hikaru

5/5
 

¡Hola Mabel!. Vivo en Japón hace 7 años. A mis cortos 24 años me había resignado a trabajar en fábricas y a resignarme a que no siempre se puede ser feliz.
Hace un mes descubrí tus vídeos en YouTube y me cambió la vida. Comencé a practicar el Ho’oponopono y los resultados me han sorprendido. Una de las cosas que me ayudaste a entender es porqué sufría de acosos por parte de los hombres. Si bien en mi niñez sufrí de abusos por parte de familiares, el no haber soltado y seguir siendo víctima, atrajo lo mismo. Ahora que me hice responsable y dejé mi papel de víctima, me ha ayudado a dejar el pasado y comenzar a borrar.

Ahora cuando camino por la calle, sé que no estoy sola, sé que Dios camina conmigo de la mano. Soy más feliz, estoy en mi proceso de crecer y buscar el trabajo ideal para mí. Sueño con escribir un libro y ayudar a mucha gente.

Sé que lo puedo lograr, pero aún hay mucho que limpiar.

¡Gracias, gracias, gracias por tu ayuda!.

Gemma - España

Testimonio Gemma

5/5
 

Desperté hace unos meses, cuando ví que mi mundo realmente lo creaba yo y no quería seguir en el que yo había creado Había leído años atrás a Ekhart Tolle y aunque comprendía su mensaje no acabé de integrarlo a la vida cotidiana, después en mi búsqueda me topé con Un curso de milagros que me abrió las puertas del Saber que viene de Dios, pero fue contigo y con el Ho’oponopono con lo que me he puesto en el camino.

Llevo practicando Ho’oponopono dos meses y haber conseguido soltar todo lo que he soltado, para una persona como yo que estaba permanentemente preocupada y con ansiedad, es maravilloso. Estoy haciendo cosas, fuera de mi zona de confort que jamás pensé que sería capaz, y sé que es debido a la limpieza que estoy realizando para borrar todas las memorias que me limitan. Además, otra cosa que me da muchísima satisfacción es que siento que las memorias de mis pasadas vidas y las de mis ancestros se van liberando. Me siento mucho más liviana y presente. Y aunque cuando te pasan cosas tan increíbles a veces cuesta no engancharte con expectativas, yo suelto y confío…No sé cómo explicar que estoy expectante por lo que va a suceder, pero sin expectativas, jajaja… En fin Mabel, que tu misión funciona, un abrazo. Yo suelto y confío… Un fuerte abrazo e infinitas gracias por confiar en Dios.

 

Erika- Argentina

Testimonio Erika

5/5
 

¡Dios está esperando que soltemos. Día a día me doy cuenta de que es así, pero hoy dije ¡guauuu! mis cuentas en dos bancos estaban casi en cero y debía pagar tarjetas mañana pensé cambiar dólares, pero después dije yo debo mostrarle a Dios que confió y no preocuparme mañana se verá.

Debo soltar de verdad y así fue me olvidé. Pues bien el dinero de las tarjetas cubierto en forma exacta, me depositaron un dinero que me debían y yo no tenía en cuenta. Cuando vi que el número era exacto tenía ganas de llorar de la emoción. Vi a Dios guiñándome el ojo con una sonrisa.

¡Gracia, gracias, gracias!

5/5

Silvana - Argentina

Testimonio silvana

5/5
 

Esta semana me llamaron (sin mi intervención) para abonarme el seguro que yo ni sabía que me debían, ya que el año pasado fui atropellada, gracias. Casualmente, me dieron en dolares lo que debía en reales en mi tarjeta de crédito. Ya pagué. Flor de Lis. Conclusión: me sigue sobrando el dinero y trabajo lo mismo que siempre. Gracias, gracias, gracias.

 

Patricia - México

Patricia

5/5
 


Mientras mi papá estaba en el hospital para realizarse estudios por posible tumor o ramificación del cáncer de próstata que padece, yo no dejaba de decir “Gracias por esta oportunidad, te amo”. Recordaba tus palabras de que cada situación por difícil que nos parezca es una bendición.

Hablaba con el hospital, le decía “Te amo” y las cosas iban fluyendo. Ayer 24 de diciembre, pensé que por primera vez en mi vida pasaría esta fecha aquí, pero seguía dando gracias. Por la tarde llega el médico a ver a mi papá y le dice que ya puede irse. Obviamente, nos alegramos mucho, aunque recordé que era 24 y no tendríamos cena. Mi mamá estaba sola en casa sin ánimos de cocinar, pero pasó algo muy bonito justo al salir de la habitación… Una señora, empleada del hospital, llega con una bolsa grande, nos la entrega y nos desea felices fiestas. Era pavo con relleno, sopa y ensalada. Tuvimos nuestra cena al llegar a casa. Solo solté y me agarré de la mano de Dios. Gracias por tus enseñanzas, Mabel.
Con amor.

Rosa - Colombia

Testimonio Rosa

5/5
 

Esta mañana he comprobado lo que dice Mabel sobre que sí hacemos Ho´oponopono nuestra familia lo empieza hacer sin que le digamos Vivo con mi madre y mi hermano menor, Esta mañana estaba escuchando la canción de la meditación de 40 días y 40 noches, y mi hermano empezó a cantar la canción y me di cuenta que se la sabe, y cuando se acabó siguió repitiendo. “dar las gracias a todo y a todos, pero muy especialmente a Dios”. Hace unos dos meses, él estaba muy enredado con un informe que debía presentar y se le perdieron unos documentos, empezó a decir: “suelto y confío, suelto y confío”… Quede impresionada, jamás le he dicho que lo haga, pongo los audios para mi, cuando cocino, limpio la casa o lo escucho en mi cuarto mañana y noche, pero sólo lo hago para mi.


Quisiera contarles que me doy cuenta del poder de esta filosofía a cada momento por como me ayuda a afrontar las situaciones con más paz. La semana pasada mi madre se cayó en el baño (Ella tiene 82 años, un problema de osteoporosis y problemas de movilidad debido a secuelas de un ACV) cuando ella se cayó, yo estaba repitiendo “yo soy el yo.” Me quede en completo silencio, tranquila, no corrí cuando escuche el golpe del caminador con la puerta del baño, si no que fui caminando, la puerta de baño se quedó atascada con el caminador, no la podíamos abrir, mi hermano le hablo tranquilo, indicándole como mover el caminador para poder abrir la puerta, finalmente él pudo abrir la puerta, mi madre estaba en el suelo en completa tranquilidad y la ayudamos a levantar. No le pasó absolutamente nada, ni un morado. Gracias, gracias, gracias. Doy Gracias porque pude afrontar la situación en completa calma, sin pensar en nada, ni siquiera repetí las palabras me quede en un silencio absoluto… Gracias, gracias, gracias.

Vivi - Argentina

Testimonio Vivi

5/5
 

Te quiero contar algo que me pasó ayer. Vengo de pasar los últimos días complicados de salud y de temas administrativos con el colegio de mi hija que realmente nos afectaron a las dos, pero como vos decís, cuando yo no me bancaba la presión de la situación, mi hija limpiaba, y cuando yo la sentía a ella muy bajoneada o alterada, limpiaba yo. Así es que tuvimos una reunión con la Defensoría del Menor de CABA, ya que el colegio nos derivó allí, todavía no sé por qué. Valen tenía una dispensa de la presencialidad este año por un tema de salud mío, pero en fin, tuvimos que presentarnos a dar explicaciones. Aclaro que no lo veo mal porque de hecho, como todos sabemos, hay muchos niños y jóvenes en peligro en sus propios hogares, y está bueno que alguien se ocupe de poner un ojo a esas situaciones

El cuento es que apenas empezó la entrevista, me encaró la abogada encargada de ese sector. De muy mala manera me recalcó que la educación es lo primero y fundamental, y en forma indirecta me acusó de ser una madre irresponsable. Ella hablaba cada vez mas fuerte y se le veían los ojos desorbitados asomando arriba del barbijo que se arreglaba constantemente….
Yo la escuchaba y me repetía gracias, gracias, gracias, llave de la luz, llave de la luz, pero me costaba horrores no interrumpirla como lo hubiera hecho en otros tiempos, en los que hubiera sido un batalla campal para ver quién de las dos ganaba. Cuando terminó su discurso, le pude decir los motivos de por qué mi hija no asistía a clases presenciales, de la mejor forma que pude, que conociéndome fue muy suave. La cuestión es que al terminar la entrevista, esta abogada le dijo a mi hija que tenía mucha suerte de tener una mamá con la que puede hablar de cualquier tema y ser escuchada, que eso no es muy “común”. ¡Increíble!

Te conté esto porque yo pude entender más lo que vos nos decís siempre que tu maestro te decía, que estamos aquí con el solo propósito de limpiar, que ese es nuestro trabajo. Entendí que no fue casual que tuviéramos que ir ahí a encontrarnos con esta persona. Suelto y confío que si quedaba alguna memoria pendiente entre ella y yo, ya fue limpiada. ¿Cómo terminó todo? Nos hicieron firmar un acta de lo que hablamos allí y cordialmente se despidieron de nosotras, quedando a nuestra disposición por cualquier consulta.

Mabel, esto es para las personas que te dicen que Ho’oponopono no funciona. Yo y un motón de personas más les podemos decir que SÍ funciona, basta hacer la prueba. Te mando un abrazo desde el alma.

Gloria - Costa Rica

Gloria

5/5
 

Hace tres meses estuvimos a punto de perder nuestra casa, somos 4 familias, no había posibilidad visible de no perderlas, entonces recordé las palabras de Mabel y dije: NO ME VOY A PREOCUPAR, YO DE MI NO PUEDO NO HACER NADA, DIVINIDAD TE ENTREGO ESTO, SUELTO Y CONFÍO. No voy a mentir me sentía desbastada, imposibilitada, fue entonces que entré al foro y solicité ayuda con la limpieza. Ayer a la 11:30 a.m., me llamó el Abogado para decirme que todo se había solucionado. Los gravámenes que tenía la casa estaban prescritos y fueron cancelados legalmente, y pude hacer donación de la misma a mi hijo Edgar, que vive con nosotros acompañándonos.

Lloré de emoción y gratitud hacia Dios, a Mi Niña Interior, a Mabel y al Grupo de Apoyo Hoóponopono por su amor incondicional. También quiero comentarles, que cuando sentí que todo estaba perdido, recordé que nunca le había agradecido a mi casa todo su bien, me volví y di gracias a mi casa por estar en mi vida, por ser mi refugio en mi paso por la tierra y la bendije con amor.

Belén - Argentina

Testimonio Belén

5/5
 

Mi amaba Mabel Te escribo este email llena de emoción. Te cuento que sin ser profesional siempre tuve grandes trabajos, tales como bancos, en empresas petroleras y actividades privada.

Pero hace un tiempo que me di cuenta que estoy para otra cosa. Y sufrí algunas experiencias que sin entenderlo, limpié. Después de tu seminario sólo me sostuve de la mano de Dios y dejé que hiciera su magia. Y, ¿a qué no sabes que pasó?. Las cosas más increíbles que te puedas imaginar. Me llamó una autoridad gubernamental de mi localidad cuando se enteró que me iba de la empresa donde estaba haciendo una hermosa carrera. Me pidió que por favor le diera la oportunidad de sumarme a su equipo de trabajo. Llegué antes de ayer de una reunión con las autoridades provinciales. A trabajar se ha dicho. Seguiré limpiando y sólo sosteniéndome de la mano de Dios. Solamente tengo para decirte GRACIAS DESDE LO MÁS PROFUNDO DE MI CORAZÓN. TE AMO GRACIAS GRACIAS GRACIAS.